Próstata agrandada en Guadalajara:
cuando orinar deja de ser simple
Síntomas urinarios por agrandamiento de la próstata (hiperplasia prostática benigna): cómo se evalúan y qué opciones hay, de la vigilancia a la cirugía.
Se levanta por la noche a orinar. Otra vez. El chorro sale débil, sin fuerza, y al terminar queda la sensación de no haber vaciado del todo —como si se quedara con ganas aunque ya no salga más—. A veces la urgencia llega de golpe y hay que llegar rápido al baño. De día empieza a planear sus salidas según dónde hay baño. Lo viene cargando desde hace meses —quizá años— y lo fue acomodando como "cosa de la edad".
No es solo la edad. Es una próstata que creció y está estorbando el paso de la orina. Eso tiene nombre, hiperplasia prostática benigna, y tiene tratamiento. Lo que casi nunca se dice es que el tratamiento depende de qué tan obstruida está la vía y de qué tan grande es la próstata, no de un solo procedimiento para todos.
No todos los casos necesitan cirugía, y no todos los que la necesitan se operan igual. Qué corresponde depende de dos cosas: qué tan obstruida está la vía y qué tan grande es la próstata. De menos a más intervención:
Vigilancia con seguimiento. Si la obstrucción es leve y no está comprometiendo la vejiga ni los riñones, a veces lo correcto es no intervenir todavía: medir, seguir de cerca y actuar si avanza. Operar antes de tiempo es un error tanto como operar tarde.
Rezum — para obstrucción menos severa. Un procedimiento mínimamente invasivo, ambulatorio, que usa vapor de agua para reducir el tejido que obstruye. Es la opción que menos altera la función —preserva más, incluida la eyaculación— y por eso, cuando el caso lo permite, suele ser la de recuperación más llevadera. No aplica a cualquier tamaño ni a cualquier grado de obstrucción, pero cuando aplica, es la que menos interviene. Conozca más sobre Rezum →
Cirugía — cuando la obstrucción ya lo justifica. Aquí hay más de una técnica, y la diferencia importa:
Resección transuretral (RTU). La técnica clásica, que retira por partes el tejido que obstruye. Funciona y sigue siendo una opción válida en muchos casos, pero está limitada por el tamaño de la glándula: cuando la próstata es grande, deja de ser la mejor opción, y retira el tejido de forma parcial.
Enucleación con láser (HoLEP / TuLEP). Separa y retira el adenoma completo, sin importar el tamaño de la próstata —sirve incluso para glándulas voluminosas que antes solo se operaban con cirugía abierta—. Al remover el tejido por entero, es menos frecuente tener que repetir el procedimiento con el tiempo. Conozca más sobre la enucleación →
Cuál corresponde a su caso no se decide por internet ni por defecto: se decide en una valoración.
Saber cuál de estas opciones le corresponde —si es que necesita alguna todavía— empieza por una valoración prostática: su historia, una flujometría, el cuestionario de síntomas y la exploración necesaria para medir qué tan obstruida está la vía y qué tamaño tiene su próstata.
Con eso sobre la mesa se decide el camino: vigilancia, un procedimiento como Rezum, o cirugía —y cuál—. No se agenda una cirugía: se agenda entender su próstata.
Hospital Ángeles Andares, Zapopan (zona metropolitana de Guadalajara).


Contacto
Hospital Ángeles Andares
Torre de Consultorios, Piso 22, Int. 2210
Zapopan, Jalisco, México
Cédula Profesional: 5600406
Cédula Especialidad: 8684455
Certificado CNMU: 2352-25U
Aviso COFEPRIS:
2614105036A00150
© 2026 Dr. César Hermosillo — Urólogo en Guadalajara. Todos los derechos reservados.
